Tu experiencia, tu conocimiento y tu criterio son el valor de tu trabajo. Pero incluso el mejor profesional puede enfrentarse a una reclamación inesperada. Un error involuntario, una interpretación discutida o una simple omisión pueden convertirse en un problema serio si no cuentas con la protección adecuada.
El seguro de responsabilidad civil profesional es la herramienta que te permite ejercer con tranquilidad, sabiendo que ante una reclamación tendrás respaldo legal y económico.
Porque el riesgo existe, aunque hagas bien tu trabajo Vivimos en un entorno cada vez más exigente. Los clientes reclaman, las normativas cambian y la responsabilidad del profesional es cada vez mayor.
No se trata de desconfianza en tu capacidad, sino de asumir que el riesgo cero no existe.
Una reclamación puede llegar incluso cuando no hay mala praxis, y sus consecuencias pueden afectar directamente a tu patrimonio personal y a la continuidad de tu actividad.
Contratar un seguro de responsabilidad civil profesional significa estar preparado. Significa poder centrarte en tu trabajo sin miedo a que un imprevisto arruine años de esfuerzo.
Ofrecemos soluciones a las distintas necesidades de nuestros clientes, con productos específicos para cada actividad profesional, para asegurar la actividad de más de 100 profesiones distintas.
Una cobertura completa para tu seguro de responsabilidad civil profesional adaptada a las necesidades de tu actividad profesional incluyendo: tecnología, telecomunicaciones, informática, multimedia, marketing, consultores, así como una amplia gama de otras profesiones.
Responsabilidad Civil Profesional: También conocida como seguro de errores y omisiones, protege a los profesionales en caso de reclamaciones por errores, omisiones o mala praxis en la prestación de servicios profesionales.
Garantías
• Faltas profesionales, errores u omisiones, negligencias
• Actuaciones fraudulentas y/o infidelidad de empleados
• Infracción de los derechos de la propiedad intelectual, tales como: derechos de autor, logos, marcas e imagen
• Ruptura del deber de confidencialidad
• Difamación
• Divulgación de información confidencial
• Invasión de la vida privada
• Daños a los bienes confiados
• Pérdida y la destrucción de datos
• Transmisión accidental de virus informáticos
• Cualquier otra responsabilidad civil, a menos que esté excluida

